La cola empezaba afuera y terminaba adentro, cerca del altar de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, pero no fastidiaba. Al contrario con cada paso que los asistentes que daban hacia la Madre de Dios, la emoción parecía apoderarse de los que estaban en la formación.

Todo eso pasaba ayer durante el tradicional Beso de la Virgen, en cual los devotos marianos tiene la oportunidad de besar el retablo de Santa Patrona del estado Zulia. A cada beso lo antecedía una oración, luego venía la petición o el agradecimiento por algún favor concedido y nunca faltó el o la que lloró frente a la Santa Reliquia.

El Beso comenzó temprano y todo el que llegaba al templo tenía claro que pediría a la Virgen María, sin embargo la petición común en era salud para la familia y un cambio en la situación de Venezuela, tal como lo dijo Yolanda Gil, 60 años, quien asistía por primera vez a la ceremonia.

“Todo esto es muy hermoso, además muy ordenado. Es para vivirlo. Yo siempre le pido a Dios y a la Virgen de mis hijos. Además porque mejore la situación del país”, detalló la mujer.

José Gerardo, de 57, llegó acompañado de su familia y como servidor de María, no era ajeno al Beso. Su petición no era diferente a la de Gil, quien lo adelantaba por unas 15 personas.

“Yo pido por el bienestar del Zulia y del país que se encuentra bastante deprimido”, aseguró Gerardo.

Acostumbrados

Casi en los últimos estaban los Mosquera quienes hacía malabares para escapar de los rayos solares que iluminaban la parte externa de la Basílica.

Luz, de 47 años, después de varios intentos se resignó, pues como ella dijo: “estamos en Maracaibo”. Comentó que estaba era la primera vez que asistía al acto, sin embargo su fe en la Virgen hizo que un nuevo miembro de la familia, Valentina Chiquinquirá, naciera sin complicaciones, a pesar de lo que decían los médicos.

“Yo más que a pedir, vengo para agradecer. Esto es un acto de fe. Pero oraré porque mejore la situación de Venezuela y por la salud de la bebé”, indicó la dama.

Punto estratégico 

El personal del Ambulatorio Francisco Gómez Padrón, antigua Sanidad, escogió la Basílica para colocar un punto de vacunación para niños y adultos.

Las especialistas inocularon contra el sarampión, rubeola y el toxoide diftérico. Muchos de los que acudieron a misa o al Beso de la Virgen aprovecharon la oportunidad para vacunarse.

http://www.laverdad.com/zulia/147335-feligreses-piden-a-la-chinita-por-una-mejor-venezuela.html